viernes, 7 de diciembre de 2012

PADRE ENCANTADOR


Tendremos que poner todo en orden antes de que vuelva papá.
Recoge la cacerola, Horacio; yo me encargo de las plumas de la corneja. Áurea, por favor, coloca los frascos en las estanterías; pon la varita y los polvos mágicos dentro del baúl. Huele a azufre, ¡rápido!, separemos las ramas de la entrada para ventilar.¡Quién iba a imaginar que la lenteja se convertiría en un conejo saltarín!; revolvió la habitación por completo. Si papá llega a enterarse de que cogimos el libro del “Gnomo mágico”, se enfadará, y nos puede castigar convirtiéndonos en personas por una hora.


Ángeles Sánchez Gandarillas ©
2-XI-2012

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