miércoles, 3 de octubre de 2012

POETAS


Leía un poema donde se describía una preciosa historia de amor. Era un romántico camino de versos que cantaban al oído de quienes no sabemos hacer esas delicias rimadas, ni siquiera conseguir los ritmos apropiados. 
Recogió como un espejo los recodos y las lunas en las nubes de un Olimpo, el aroma de los bosques y caminos, mil deseos escondidos en cada estrofa, en cada verso...



Recurría a fantasías en las sedas de un amor que era infinito, o tejidos vaporosos en los besos que se juntan en la nada y en deseos incumplidos, en historias verdaderas que tornaron en leyendas entre esos versos...



Y leí de ciudades y recuerdos, de montañas que eternizan los misterios de la vida o, los árboles tan viejos como el mundo, tan complejos en su aspecto que el poeta abrazaría su contorno y notaría sensaciones de ese cuerpo, que a pesar de ser leñoso, tiene savia que lo nutre y tiene vida y tiene alma... Aquel poeta lo sabía...



¿Quién diría que una piedra fuera muestra de un poema?, ¿no decían que simplemente coexiste? Más, el poeta leyó en su aspereza una historia...



“Fue el asiento de un muchacho que esperaba a su amada y al sentirse despreciado hizo agujeros con sus lágrimas en la piedra, hoy porosa”...




¡Ay poetas,
cuántos bellos sentimientos
han mostrado en sus estrofas!
¡Quién pudiera ser el alma
que se adueña de las manos
en que nacen bellas odas!





Ángeles Sánchez Gandarillas ©
Octubre, 2012

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Joder Lines,
escribes que me dejas sin respiración.
¿Sabes que acabo de leer esto de un tirón?
Es precioso, !Te lo juro!
Jesús.

lns dijo...

¡Gracias Jesús!, que cosas me dices; se me pone la lágrima en el ojo, a punto estoy de soltarla por ahí y, seguro que un caballero commo tú me cedería un pañuelo de seda escarlata para enjugarla, snif..., ¡jo!
Lines