viernes, 19 de octubre de 2012

PARÉNTESIS

                                  

-¡Hola!

-¡Hola! ¿Quién eres?

-Soy yo, tu paréntesis ¿me recuerdas?

-Claro que sí, pero gracias, no te necesito he hecho un punto y aparte.

-¡Cómo!, con lo bien que estábamos así, en medio de la nada.

-Lo sé, pero no me encontraba cómoda entre tus (brazos) paréntesis. Me refugié en ellos por una cobarde necesidad.

-¿Vas a borrarme con esa tinta blanca que lo corrige todo de un brochazo?

-Sí, tu gran enemiga, ella me lo ha puesto fácil y además he utilizado a tus compañeras, las comillas, “borrón y cuenta nueva“

-¿No nos volveremos a encontrar nunca?

-Mi querido paréntesis, ahora recurro a tus otras compañeras, las de admiración... ¡Nunca es mucho tiempo! y no voy a dar paso a más paréntesis, como mucho a estos puntos suspensivos...



                                                                       Ana Pérez Urquiza ©

1 comentario:

Anónimo dijo...

Una reflexión muy interesante -y buen escrito-...
(Lines)