Día tras día, oirás cientos de veces el :FELIZ CUMPLEAÑOS y tú te sentirás henchido de satisfacción -son tantos los Libras…
Acudirán los petirrojos a picotear los acaramelados higos.
Aquí y allí se irán abriendo los crisantemos blancos, amarillos, malvas…Las gaviotas acudirán en bandadas a picotear en el abono recién extendido.
Los fotógrafos y pintores plasmarán la belleza de los bosques multicolores.
Y el sol provocará muchos "OOOHS" en su ocaso.
Sin embargo, yo me agrego al de los desazonados, a los que antes de abrir las castañas han de raspar el caparazón de erizo que los protege; me sumo a los barrenderos que monótonamente recogen las hojas mojadas y negras de las calles.
Te maldigo, sobre todo, porque sin previo aviso borrarte de tu día 15 el nombre de mi amigo. Un borrón negro que en nada se parece al chocolatito calentito que tomábamos el día de Santa Teresa, su cumpleaños. Y esa mancha negra pasó a ocupar un cerco acarbonado en mi corazón.
Y te desdeño por el olvido al que me has inducido respecto a mi amigo del alma. Un amigo íntimo no se pierde así por así. Tu día quince sigue siendo su cumpleaños, mas a mí me importa menos que el HAPPY BIRTHDAY de HOMER SIMPSON. ¿Por qué has permitido esta indiferencia hacia él? Nada más conocerlo me interesó; luego me atrajo; más tarde, me enamoré; pasé a añorarlo; lo acaparaba cuando hacía acto de presencia.
Lo dejé de ver hace diez años. Fue un acto deliberado, muy meditado. Los años siguientes, cuando llegaban los días de San José de Calasanz, el día de los Santos Inocentes, el sábado de Carnaval…yo faltaba a las celebraciones bien por mis males interiores, bien por dolores sicosomáticos, bien porque lo empecé a ver como un extraño, como un fantoche…
Quiero culpar a alguien de este desamor, de esta indiferencia y, te culpo a ti: día 15 porque representas el equilibrio, la mesura, el cálculo exacto - y no lo eres- Pienso que yo fui justa, por eso, paso esta tristeza grisácea, junto a los gemidos de las plañideras, también, al lugar lúgubre que debe de haber en mi corazón.
Y con la culpa descargada en el 15, sonrío a la vida desde mi trono, mi trono de reina: rodeada de estorninos, diplodimias y luciendo de zarcillos los pendientes de reina que mi jardín me ofrece.
San Vicente de la Barquera,
a 12 de octubre de 2012
Isabel Bascaran ©

1 comentario:
En fin, Isabel, mejor quedarse con lo bueno de cualquier situación. Dicen del número 15, que es "la niña bonita" de los sorteos...
Abrazo. Lines
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