sábado, 20 de octubre de 2012

CASI UN AÑO DE LETARGO.




            Le guardé tan bien en su día, que después de haber dado mil vueltas buscándole,  le encontré hoy cuando no pensaba en él.

            Le miré, le remiré, le abrí con lentitud, y fui saboreando cada una de sus páginas, sin siquiera leer ni los títulos de su contenido. Solo hice mirar una por una, acariciar una por una las doscientas caras de su contenido.

            ¡Dios! ¡Pero que obra de arte tengo entre mis manos! ¡Que belleza, y que primor!  El papel dulce y aterciopelado  como la piel de un bebé, la impresión en tinta color azul viejo. La maquetación perfecta. Las ilustraciones delicadas como la espuma, y el título, que tampoco es obra mía, poesía que sale o entra por la vieja venta: “MIRADAS”.

            Abre la puerta del libro la llave del maestro Luis Alberto Salcines,  el intelectual más importante que a mi juicio  hoy tiene Cantabria, y la cierra la de Rafael Sánchez Ortega, el poeta de los poetas. Entre una llave y otra, una recopilación de mis pobres escritos que se sonrojan ante la grandeza de sus dos guardianes… ¡Gracias amigos, por haberos dignado escoltar mi muestra!

            El diecinueve del próximo diciembre  hará un año que estuvo a punto de ocurrir una desgracia. No ocurrió porque el Todopoderoso así lo quiso, a pesar de que Nieves Reigadas, María Diez, Lines Sánchez, Flor Martínez, Lali Delgado, Ana Pérez, Isabel Bascarán, Laura González, Dolo Liaño,  Blanca Santos,  María Escobio, Jezabel  Luguera y Sussy Arobes, hicieron todo lo posible porque ese día me diera un infarto. ¡Malvadas…!

            Si yo no había hecho nada, nada esperaba, y nada merecía.  Pero llenasteis  de gente la sala para conseguir que me acojonara bien acojonado. Y lo conseguisteis. No supe reaccionar. Y después de escuchar mil palabras halagadoras,  y de exclamar para mis adentros lo de “tierra, trágame”,  Nieves me entregó ese libro que nunca acabaré de agradecer. No, no supe reaccionar.  Creo que el libro no le vio ni  Dios, porque a mi no se me ocurrió mostrarle a nadie.

            Tanta emoción de un golpe abotargó mis sentidos. Luego llegué a mi casa, y en familia miramos y admiramos el libro. Después le guardé, y todo lo relacionado con aquél día y con el libro, entró como en una especie de letargo. De un dulce letargo del que en alguna ocasión quise salir, y cuando fui en busca del libro no supe encontrarle.

            Le descubrí hoy tras los tomos que tengo en una estantería, y me alegró lo indecible. Sin público, sin emociones, sin aceleramientos ni prisas, me pareció una de las cosas más hermosas que he tenido entre las manos.

            Creo que sois todas unas brujas.  Buenas, unas brujas buenas como las hadas, pero ¡unas brujas! Que bien lo urdisteis, y tú, Nieves, reina de los encuadernadores,  ¡que bien lo hiciste! Por eso hoy que se acerca la fecha en que se pudo celebrar mi “cabo  de año”, quiero reiteraros mi agradecimiento con un abrazo interminable para todos los componentes del Taller de Escritura de la Biblioteca Municipal de San Vicente de la Barquera, que el próximo lunes reiniciamos la andadura de un año  más  con las letras.

                                                    Jesús González G. ©

4 comentarios:

lns Ángeles Sánchez Gandarillas dijo...

Jesús, siempre lo consigues. Emoción, risas, admiración a tus sentimientos y letras, sentirse bien porque te conocemos y disfrutamos, porque nos haces ver la realidad, por perdonarnos aquel día, del que eras merecedor, por cierto...
Por todo eso y más.
Amigo: Te quiero.
Lines

Anónimo dijo...

Jesús, nunca paso por nuestra cabeza la idea de que la sorpresa te iba emocionar tanto,intentamos hacerte algo muy bonito,sin que tu enterases y lo conseguimos,lo mejor ver la sala llena,con autoridades incluidas que fueron expresamente a acompañarte ese día,nosotros,Salcines y tu familia,y ese momento mágico,que quedara para siempre guardado en nuestros corazones, también nosotros estábamos muy nerviosos,pero fue un placer,disfrutar de esa tarde tan entrañable,que tu te merecías.

nreigadasn dijo...

¡Cuánto disfrutamos preparando tú Encuentro Literario!

Era tanto el cariño que te queríamos entregar, que todo nos parecía poco, ya que tú merecías mucho.

Solo deseábamos que este evento tan especial fuera el mejor de cuántos se habían hecho, que marcara la diferencia,puesto que tú eres nuestro Jesús, el genial.

Y no me olvido de la gran mujer que es Adelina, tu apoyo y nuestra cómplice.

Un beso muy grande a los dos.
Os quiero.
Nieves

María dijo...

¡Ya un año! ¡Madre mía!
Fue un auténtico gustazo que nos dimos a tu costa, Jesús. Uno de los bonitos recuerdos que me llevé de San Vicente.
¡Es un lujo tener un trabajo así, en el que puedes rodearte de gente tan estupenda!
¡Cómo os echo de menos!
Un abrazo enorme
María (desde Sarón)