lunes, 15 de agosto de 2011

JAVIER ORTEGA


Esta exposición del pintor realista Javier Ortega, está colgada en el local de exposiciones cercano a la entrada del Ayuntamiento de San V. de la Barquera. A pesar de carecer de ventanales e iluminación natural, estas telas irradian con fuerza su propia luz.

Es de una realidad que casi responde más a los sueños, donde la belleza y perfección crean un mundo fantástico y detallado.

Los sentimientos están realzados en ocasiones, con el difuminado de las figuras y el resto de la imagen, de esta manera se advierte el protagonismo de unos rostros con la huella de una realidad injusta, violenta o temerosa, lo único que sobrevive a las guerras y el hambre.

Expone en un lienzo titulado “Coraje”, el intento de parar un grupo de antidisturbios por una sola mujer.

Sus ocho desnudos están tomados de modelos al natural, son perfectos; matiza y juega con las luces de cada poro de piel, sobre fondos oscurecidos que es el justo volumen, pareciendo suspenderse en los anclajes de la fantasía o en efectos y matices de increíbles tonos fluorescentes que producen aspectos tridimensionales. Consigue en pacientes pinceladas cuerpos que parecen respirar, perfectas extremidades en reposo y que sin embargo, parecen querer alcanzar o secuestrar al espectador, como si de sirenas epopéyicas se tratase. Otras veces hace resaltar el paisaje en segundo plano, en el difuminado verdín de unas rocas o del espumajeo del agua al caer en cascada. Demuestra el silencio pacifico emanado por la naturaleza y esos sonidos que aíslan…

De los nueve retratos, hay dos que son conocidísimos pero, ponen de manifiesto la maestría del autor. “Afgana” consigue representar acertadamente en luces y colores la sorpresa e inquietud de unos ojos desmesuradamente abiertos, a la expectativa un mundo desconocido. Muestra en el irisado de sus ojos, hasta tres colores en pinceladas hábiles que vemos en uno solo incluso, los canelas que se ven en la esclerótica real gracias a la claridad del sol o el músculo membranoso que sujeta el globo ocular. Aproximándose, se puede vislumbrar en el brillo del iris, el reflejo de una ventana microscópica que a su vez se abre, a un paisaje urbano.

La segunda, es la reproducción de “La mujer de la perla” de J. Vermeer; consigue trasladar el dificultoso centelleo hipnotizante de esa perla pero, además, personaliza y descubre varios cambios. En el diccionario de este artista no aparece la palabra “imposible”.

Hay un cuadro titulado “Monzón”, donde un artesano hindú consigue evitar el hundimiento de su máquina de coser de una inundación; añade un toque de surrealismo, ambigüedad y confusión por la sonrisa complacida del retratado, puesto que consiguió salvar su único medio de vida. El realismo de este cuadro confunde y sorprende al espectador, resalta lo positivo en la desgracia.

Las pinturas que representan edificios y monumentos, son demostraciones de silencios, paz y la claridad de un sol castellano, en un juego de luces y sombras que limitan o delimitan cada trazo, cada arista y resaltan los volúmenes urbanos en piedra y cemento, excepción hecha de un lienzo en el que está pintada la población veneciana de Burano, donde las casas y el agua del canal resaltan especialmente claras, ayudadas por las sombras del lado opuesto; impacta aquel colorido cercano al expresionismo.

Con referencia a los paisajes naturales, sus manos hacen realzar los detalles y colores que ve y pinta en primer plano, es el caso de dos amanitas enrojecidas y tóxicas que resaltan en uno de ellos, deja relegados los largos y claros troncos de unos álamos.

Quizá Javier Ortega sea el realista paciente y minucioso que pinta la perfección de la fantasía del enamorado, el sueño de una felicidad inalcanzable o la autenticidad conmovedora que ven sus ojos, además, recoge en los pequeños detalles, la divinidad, esa que a los demás mortales se nos escapa entre los dedos.

Ángeles S. Gandarillas ©
Agosto-2011

2 comentarios:

nreinor dijo...

Preciosa exposición.
Es de un realismo que paraliza al observador.

Nieves

javier ortega Lopez dijo...

Muchas gracias Ángeles por la crítica que has escrito sobre mi exposición, casi me abruma. Tus comentarios denotan que has encontrado en mis cuadros lo que yo busco en ellos: ser honesto con la realidad aun en su lado más triste (la Belleza, la dignidad, el coraje, el amor, el placer, la violencia…) .
Aprovecho la ocasión para agradecer a los vecinos de San Vicente de la Barquera el interés que están mostrado por mi obra, así como el tiempo que me dedican los turistas en sus ajetreadas excursiones, espero que al menos les permita disfrutar de un pedacito de la tranquilidad que pretendo irradiar en mi exposición. Muchas gracias a todos.