sábado, 15 de diciembre de 2012

EN LAZADAS


A Jane


Me rendí a tu abrazo y enraicé entre mis manos
el encuentro de tu tierra abonada
que sostuvo mi alma en perpetuos afectos
y adquirí, en ese instante, alimento y ternura.
La caricia en mi piel de tu piel fue fragancia sincera
y una roja amapola me besó en toda el alma,
¡tan intensa y sutil como el aura...!
Recibí ese beso de sol que inflamaba en la nula distancia;  
era pura energía y una leve presión.
Descansé de mis ansias;
percibí que partieron las tuyas
y se hundieron entre granos de arena
diluidas en olas que arropaban la playa.
Un silencio espacial escribió renovados te quiero;
se detuvo el compás del reloj
y, enlazada, sentí que eras yo y yo tú...


Ángeles Sánchez Gandarillas ©

11-XII-2012

1 comentario:

Anónimo dijo...

Almas gemelas, poesía, amistad y unos segundos; nada más.
Gracias por reflejar lo que otros sentimos y no conseguimos definir.