viernes, 16 de noviembre de 2012

EQUILIBRIO



Devuélveme los libros y los besos
que quiero cada página de vida,
cada letra del “te amo”,
y las palabras entregadas con delirio.

Devuélveme mi tiempo y las miradas
y la piel que me arrancabas con mentiras,
las caricias que te dí
enganchadas a tu prisa.

Devuelve, sin tardar, el sexo
y lalocura apasionada,
de mis manos a tu hechura,
las nubes que cubrieron nuestro lecho
y la noche,
que fue el abrigo de ternura interminable.
Te reclamo las fotos engañosas de flases anodinos
como lunas alejadas y estrellas extinguidas.

Yo sé, y tú lo sabes, que no te pertenecen.

Devuélveme, ahora mismo, la miel de aquellos besos
y quédate con el heno de tu farsante siega;
yo quiero la amapola de mis labios
para rescatar también
mi cabello inundado de dulzuras,
y la piel en libertad retornada en mariposa,
y quédate tu crisálida estéril y embustera. 

Yo quiero mis ocasos y la alborada de mis sueños
y dame, que son míos, todos los abrazos
que creí a mi medida,
la puerta de mi entrega, que no te pertenece,
mi alma y la felicidad que me has robado,
que de nada han de servirte
pues, fueron mías
porque tú a un engaño me empujabas.

Quiero que te quedes tus mentiras,
los poemas y hasta mis cartas,
yo ya no las quiero;
las olvidaste en tus amantes
que guardabas en tus armarios de ficciones,
en otras perchas, y otras camas,
en otros besos, en otras vidas...

Devuélveme la entrega del amor y mi palabra,
que hice fiel y la belleza misma,
y mi equilibrio, que también te lo quedaste.
No quiero que lo arrastres al infierno
de tu mente enloquecida.

Devuélveme entera, como fui tuya
y te dejo, ya extraviados, mis te quiero...


Ángeles Sánchez Gandarillas ©

15-XI-2012

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡EXTRAORDINARIO! POETA... Capaz de hacer verbo la carne y el dolor, la sangre y el sentimiento.
Admiro tu "Intelijencia"
Abrazo de almas

Bellatrix

Anónimo dijo...

Estos versos son una fuerza arrolladora de la naturaleza. Describen una ruptura, el desamor, desde una voz poética erguida sobre sí misma como roca infranqueable. La fuerza reside en la actitud de la voz, un ser entregado, consciente de que su amor vale más que el objeto amoroso. Herida de amor pero dispuesta a seguir sola. En el fondo no quiere nada del amado, salvo la restitución de sí misma (Equilibrio) que solo logrará lejos de él.
Formalmente hay un ritmo cadencioso logrado con los suaves encabalgamientos, y la combinación de metros largos y breves, al servicio del tema: La paz interior de la amada hallada con el alejamiento, tras la certeza de que ha sido engañada.
El campo semántico predominante: el amor y el engaño, está presidido por la esdrújula “Devuélveme”, verbo compuesto con pronombre enclítico, que anafóricamente inicia cinco estrofas de las nueve que componen el poema, semánticamente contiene doble significación; por un lado muestra el arrepentimiento tras la entrega, y por otro enumera los momentos compartidos con el amado (“Devuélveme… los besos, el tiempo, el sexo, la entrega del amor y mi palabra”). Asistimos al encuentro con la única verdad de la voz poética, su amor entregado; un amor que la hace fuerte y con voluntad de decir lo que siente.
Con el verbo volitivo “Quiero”, se da una antítesis aparente, porque ella le está devolviendo lo que no quiere: las mentiras y los engaños, el amor traicionado “quiero que te quedes tus mentiras, / los poemas y hasta mis cartas… las olvidaste en tus amantes… en otros besos, en otras vidas…” La estructura circular contribuye al “Equilibrio” solicitado: “Devuélveme los libros y los besos (…) Devuélveme entera como fui tuya”; encontramos en los versos una fuerza centrípeta para ella, y una fuerza centrífuga para el amado. Un círculo concéntrico logrado con los paralelismos que inician y cierran el poema. Pero… aun en la despedida hay un hálito de entrega amorosa: “te dejo, ya extraviados, mis te quiero…” subrayado con un final en suspense.
Es un poema muy bien construido, con ecos becquerianos. Logra la poeta explicar lo inefable, que grandes poetas buscaron y hallaron. Juan Ramón Jiménez en su “Intelijencia”, y Bécquer en “Cartas literarias a una mujer” y en su Rima I. También Rubén Darío perseguía una forma. Lines la ha encontrado en este magnífico poema, y en otros. Felicidades.
(Pido disculpas por extenderme tanto en el comentario, pero el poema lo vale, y me ha gustado mucho).
Gracias

Bellatrix

lns Ángeles Sánchez Gandarillas dijo...

¡Virgennnn de Apañapalucos!!!
Y yo, humilde de mí, que recogí una letras al vuelo, las coloqué para explicar un par de sentimientos y mira lo que se dice del poema, ¡ay!, comentario del texto, situación, tema, estructura, análisis y conclusión. Ni soñando me lo hubiera imaginado, ni en un rapto de locura.
Gracias por dar ciencia a esas letras con docto conocimiento...
Lines