sábado, 10 de noviembre de 2012
AMASTE DEMASIADO
Sentí en mi cuerpo un gran dolor
y quise ser seísmo destructor,
diluvio en el sollozo
y, la eterna oscuridad de una caverna.
Quise huir de mí
y quise diluir la lava de un volcán
o el fuego de ese sol inmenso.
Sentí en mi palpitar tormentas
y el fulgor del rayo
que, desgarrara el tiempo
de amor no compartido...
Y quise ser mortal, al fin, sin tumba ni epitafio,
y quise huir de aquí a un mundo exterior
sin dueños.
Nada quise de mí, nada quise de ti
y de nadie,
tan solo desnudar el río en la mar
de tantos besos.
Los besos que pedí
al mundo que murió en falso amanecer,
de otra eternidad
y a un cielo adulterado...
“Sabía ya de ti, que eras la esperanza misma;
es bueno despertar y verte en la verdad
de espejo impenetrable.
Descubre a tu pesar que todo terminó
porque no había nadie.
Yo supe que detrás de todo lo pasado
querías regresar de nuevo”...
Ángeles Sánchez Gandarillas ©
9-XI-2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

4 comentarios:
¿La letra de un bolero?
La dama de hierro.
¡Qué gran capacidad para sentir en y al otro y para guardar memoria viva de lo sentido!. ¡Poeta! Tu palabra viste de gala hoy a la tristeza.
¿Volver? La mujer de Lot lo intentó... Solo se puede avanzar, caminar, volar hacia el lugar infinito de los sueños sin materia, hacia terrenos intangibles, cielos de algodón, mares susurrantes, y cementerios de ángel caído, allí... "Donde habite el olvido".
Mi gratitud por tus versos.
Beso en el alma y abrazo de alas.
Bellatrix
Me alegra que lo dicho en el poema trate de una herida ya cicatrizada.
Gracias por tu comentario y un abrazo en esa alegría.
Lines
Gracias dama; sí, pensaba en un bolero al escribirlo y es indudable que se advierte, intentaré colocarle.
Lns
Publicar un comentario