domingo, 11 de noviembre de 2012
ESTOY POR SI LLEGARAS
Llegabas muda en tu camino
y quedaste cobijada en la distancia,
quizá, porque sufrías un presente y la sospecha
de una historia deshuesada y sanguinaria.
Busqué la forma de tu imagen y te vi roca;
traté de modelarla entre mis dedos
pues, eras de nube cuando te conocí.
Más pude comprender que yo también estaba pétrea
y mudé al silencio de lánguidas miradas.
Eras la soledad de un fuerte desamor
sobre la playa, al lado de una hoguera
y en la impotencia del vacío.
Comencé a construir un abrazo en tu distancia
y extendí los brazos al abrigo de la noche
que me trajeron, embozados, las respuestas.
Tu mirada navegaba mar adentro
y el humo de la hoguera eran palabras en tus labios.
La música de adioses sonaba en mi cabeza
y quise recoger tu corazón del fuego abandonado,
y que soñaras en la hoguera de roble y de alborada.
Sentí que amabas al detalle, con ternura,
al fondo de un salón caldeado, con tu sola presencia,
y que eras corazón que huía de latidos ya pasados.
Me tropecé siguiéndote las huellas en el aire
y recibí de ellas mi presente,
porque, antes le perdí en esas mismas playas
filtrándose al océano infinito.
Deseé por ti
que los celajes no cercaran tus anhelos
y pudieras ver el sol que estaba en lo más alto,
que fueras, como siempre,
verano del otoño y astro en el invierno,
y también,
la única flor en primavera.
No hubo palabras ni nada que manchara aquel encuentro
sobre doradas playas,
donde fui piedra y tú eras roca
que protegimos al fuego bajo una escarcha,
ante un sorprendido plenilunio
y la sonriente pleamar sobre la arena...
Y yo ya estaba allí, y tú llegaste a mis arenas.
Ángeles Sánchez Gandarillas ©
10-XI-2012
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2 comentarios:
Me sorprende gratamente leer cada día la fecundidad de una poeta, sin duda disciplinada en su imaginación.
Este poema me ha emocionado en lo más profundo, por su forma, ya que vas puliendo y tamizando este difícil arte de escribir; y por su contenido, al que me adscribo y adhiero, porque evoca en mí una Noche de San Juan singular. La vida es generosa con los limpios de corazón y alma pura. Es lo que me dicen tus versos... y más...
Me encanta este poema, Lines. Gracias por elevarme a la profundidad de universos compartidos en una tarde fría de otoño, y por traerme el calor de aquellas hogueras oceánicas, que no había sentido hasta hoy.
Con mucho cariño
Bellatrix
Si no fuera porque complementas con poemas-comentarios mis escritos, tendrían poco valor...
No sé que decir, no sé que sentir...
Abrazo.
Lines
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