miércoles, 24 de octubre de 2012

EL TIRO POR LA CULATA


Los cañonazos quedaban cortos. Las grandes bolas de los cañones resaltaban en la blanquera de la explanada.

El comandante dio la orden de retirada y a él, que se quedara en la retaguardia.

Andrés recogió las alubias negras, a sus soldaditos de plomo del blanco mantel que cubría la mesa, y, fue a hacerle los recados a su padre...

Ángeles Sánchez Gandarillas ©
21-X-2012

No hay comentarios: