sábado, 18 de julio de 2009

OBRA DE TEATRO EN CASA

Por fin algo diferente, además fue de mi agrado, pese al temor de las obra clásicas, pero Lope de Vega es divertido y ameno, definiendo la vida de su época, con tintes reales y en verso, esto le da agilidad a la obra con lo que entretiene y te lleva a transportarte dentro de la escena, es decir, olvidas tu realidad.

El titulo era “Quien todo lo Quiere” y hace referencia a los posibles caprichos o intereses en este caso, de una señora interesada y poco sentimental llamada Octavia. Se desarrolló con doce personajes y dentro del clásico teatro, le introdujeron algunas novedades contemporáneas, en el vestuario, la música y en la propia escena. El guión estaba en castellano antiguo pero, sin problemas para entenderlo.

Llamaba la atención el actor que interpretaba a Yamal, era criado en la obra, pese a ser su papel secundario, mantenía al público pendiente de su actuación, desenfadada, apoyada en sus gestos oportunos, las más de las veces con graciosos movimientos de sus manos que a pesar del diálogo parco en palabras, conseguían darnos a entender todo lo demás, sí señor, muy bueno.

Dejaba un poco de lado el verdadero protagonismo de los personajes principales. Una de las cosas que gratamente sorprendió, fue la introducción de instrumentos musicales, la conversación entre ellos, que era como una disputa de instrumento a instrumento, (cello y castañuelas). Se llenó el aforo con el canto repetitivo relacionado con el titulo de la obra, pero bien entonadas y lo más increíble ha sido, oír en una obra de Lope de Vega un rap y acto seguido un chotis, con tonos de tenor que salía de la garganta del actor Yamal; agradable y entretenido, contrastes contemporáneos en un clásico.

La obra de por sí, era interesante pero con esos toques, además era intemporal, se podría trasladar a la época que tu quisieras en la escena, vestuario, actores e incluso el guión, estaba completo y acertado, bravo por todos ellos.

Al finalizar, observé las sonrisas de casi todo el público, esa actitud era válida para mí, que apenas he disfrutado del teatro en directo, como en las caras de algunas personas que sé entendidas e incluso se mueven en esta actividad. Quizás notamos algunos fallos, pero queda el buen sabor de boca que dejó la obra de Lope de Vega, interpretada por esos chicos, por cierto jóvenes, aventureros en la opción de traernos desde lejos, algo que no siempre es apreciado, simplemente porque lo desconocemos.

Algo que me fastidió, fue que había más o menos una cuarta parte del aforo, quise pensar que faltaron porque quizá especularon que no íbamos a caber, otra opción pueda ser que temían la obra por ser de un autor clásico, he de reconocer que tuve también dudas a ese respecto, no sé, al final le vamos a dar la razón a quien piense que la cultura en San Vicente, no tiene cabida.

Lo que siento de veras, es tener poca destreza en la poesía, por entender que este escrito ha de ser en rima, como pertenece al guión de la obra, ahora es cuando realmente siento la falta de esa gran habilidad, es posible que algún día me atreva a pedirle este favor a nuestros dos poetas del taller.

Reseñar que hace 400 años, que Lope de Vega recibió un encargo, la Academia de Madrid le pidió un ensayo sobre la manera de concebir el teatro y escribió el arte nuevo de hacer comedia, cambió la forma y el modo, evitando tanta norma inalterable que se daba en aquellos años, sobre la manera de escribir.

Ángeles Sánchez Gandarillas ©
En San Vte. De la Barquera
17 de julio de 2009

2 comentarios:

Anonymous dijo...

Angeles

bastante habilidad tienes para desarrollar un texto, creo que pronto conseguiras hacer poesia, y de seguro, será genial disfrutarla.

abrazos

V.

Flor dijo...

Hola Lines,pensaba escibir algo sobre la obra de teatro que tuvimos el gusto de compartir,pero me has robado las palabras magistralmente asi que escribire sobre otra cosa,genial descripcion de la obra y de ese actor en concreto que interpreto su papel fenomenal,fue un placer disfrutar de Lope de Vega,un besito.