domingo, 4 de noviembre de 2012
BOLERO Y PRÍNCIPES
“Espérame en el cielo corazón..."
Se perdió una vez buscando la ternura
y extravió su ansia en ese vuelo,
mientras colmaba el alma de distancia
se condenó a actores y a escenarios
por conseguir del cielo una esperanza.
Tanto creyó en busca del anhelo
que abandonó su cuerpo a las nostalgias.
Alojó su alma de vacío
y se engañó de sombras, de suspiros,
que quiso olvidar,
incluso, a quien amaba.
Cuanto quiso, es cierto, no lo olvida,
y a tanto que hoy
se ahoga en la memoria.
Se le nubló la vista con su escarcha,
ya nada ve real
y se le escapa el tiempo
a quimeras muy lejanas,
y el hueco que ha quedado
en toda el alma
que asiente indiferente...
Sintió que el tiempo era una cura
de todas las heridas,
que a todo da entereza,
envuelto del recuerdo que le ardía
y que apagó
a fuerza de llorarlas.
Se ha propuesto cantar en los poemas tristes,
y hasta pudo reír entre las frases,
hacer sonrisas de todas estas letras
y enjugar sus lágrimas
con lo que había escrito.
Es tan difícil olvidar lo no nacido
que casi muere por no reconocerlo;
fue el cielo gris sin nada,
no hubo ambrosías,
de un sueño añil guardado en la memoria,
del cuero de un zapato
y del cristal de una princesa...
Ángeles Sánchez Gandarillas ©
3-XI-2012
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1 comentario:
Versos esperanzadores nacidos desde una tristeza asumida y transformada. Es un bello canto a la esperanza y una rendición a lo que viene, como venga.
Alimentas almas con tu nobleza y sinceridad. Me transmites serenidad y sabiduría.
Bellatrix
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