sábado, 13 de octubre de 2012

PINTOR


Dibújame de nuevo
con verbos de colores los surcos de mi piel,
ahora marchitada. 

Empapa con tus dedos
los óleos de vergüenzas,
los miedos del modelo...
Y llega con tu trazo donde nadie ha llegado
y pinta cada miembro

que aliento con el alma.
Borra el teñido de rubores
y blanquea entre mis pechos,
aquel lugar oculto, sonrosado...
Y pon matiz color canela
que guardo entre mis senos
que incita a la eterna pincelada...
Abraza con un trazo de presteza
este cuerpo envejecido
que sueña con ternuras...
Esboza de color amor soliviantado,
campiñas que olvidé,
sinuosas y frustradas.
Desata mi pelo entre tus dedos y trenza,
como puedas,
con tu pincel mi euforia.
Deshaz con aguarrás mi ansia en tu mirada
y bórrala enseguida con tu fuego.
Inflámame por dentro, en el reposo,
envuélveme en aromas 

y en el lienzo de derroches.
Acógeme en abrazos,
pasteles y matices del amor
y quémame al sur acalorado
que hoy te adorna.
Perfila con tu firma inconfundible
a toda esta pintura del amor y locura.
Difumina sólo el sueño,
que sea tan liviano que vuelva
en despertares de texturas.

Enmárcame en un beso que transite
centímetro a centímetro
y hazme plena...

Abro los ojos y me encuentro 

en lo alto de mis sueños,
y contigo, ¡que eras sólo mi quimera!

Ángeles Sánchez Gandarillas ©

12-x-2012

2 comentarios:

Anónimo dijo...


Esas pinceladas arden
con el fuego de tus óleos.
!Quien fuera el pincel!

lns Ángeles Sánchez Gandarillas dijo...

Pues no queda más remedio que pintar cuadros preciosos con acrílicos o pasteles porque, mis óleos se secaron.
Pasa por dejarlos destapados, sonrío. Bueno, más, me río.
Gracias por el comentario y poema.
Me hace ilusión.
Mucha.
Estaba toda desanimada.
Abrazo. lines