Hay miedo en el recuerdo del pasado,
temores del futuro en el presente,
que no hubo ni habrá nadie al otro lado
y sí, un amor que nacía en su mente...
Quizá, es lo que pienso, solo fue sueño,
que ama con fantasía permanente
y espera de la vida mil mentiras,
el sueño en realidad irresponsable...
Sí, teme a las esperas y a las huidas,
temores de otro tiempo, en otros mares,
en barcos del amor y de la esencia
pescando sus migajas miserables.
No quiere ni querrá volver a entonces
ni quisiera, saber lo sucedido,
ya siente que es el pasado, es historia,
¡y su abrazo, se iría tan dolido!...
Sintió el desgaje en toda su entretela
mojando por entero sus mejillas...
te preguntas y esperas las respuestas,
el por qué se ha alejado de su vida.
Y aún hoy, veo, que sigues escribiendo
las artes del amor en las cuartillas,
escribes de la flor y de la siembra,
recuerdos de un amor que te domina.
Y temes, y recuerdas lo olvidado,
te estremeces y buscas la atalaya,
y oyes el reflujo de olas y mareas,
y el viento, un buen amigo, es quien te aplaca.
Apuras los segundos en el aire,
te encojes con los fríos y el embate
de aquellas marejadas insistentes
que arrastra con el agua lo que abate.
Regresa caminando y con el lastre
y ya viste el reflejo en la bahía,
escucha en el pasaje aquella banda
de jóvenes vestidos de energía.
Trompetas que se visten con las notas
del tiempo, con repiques de tambores,
y se le encoge el cuerpo con el alma
al paso de los chicos; son temores...
Se le ha roto el alma en los redobles
y emergen ahora, mil y un sospechas...
Ángeles Sánchez Gandarillas ©
7-VI-2012

1 comentario:
diez sílabas de refuerzo, diez en los apuros, diez en los lamentos, diez sílabas, amiga, diez...
La dama de hierro
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