Hola Uve, hoy tengo necesidad de relatar algo diferente y quizás hasta me guste.
Pedro estaba viendo en su cabeza, lo que sucedería en unos días próximos, por eso comenzó a preparar el asunto, de momento llamó a Toño el del seiscientos Fiat Arabs, le tenía preparado para hacer ralys todo terreno, con los hierros interiores contra vuelcos y toda la seguridad para ese tipo de competiciones, ¡qué humor tiene!.
Además de todo lo que dá quehacer mantener estos viejos automóviles, Toño lo tenía con sumo y especial cuidado para estos menesteres, menos mal que como la mayoría de los propietarios de los Seat seiscientos, poseen o han poseído talleres profesionales, algunos, otros tiene verdadera afición a la mecánica, y unos pocos pueden pagar su mantenimiento.
Este coche procede de las fábricas italianas, es un poco más grande que los españoles y la puerta trasera, donde se encuentra el motor, tiene forma de prisma rectángular, la aireación, en lugar de ser hendiduras en largo, es un rectángulo de agujerillos en la parte de abajo del sobresaliente.
Pues bien, entre él y Pedro, consiguieron reunir en este mes de julio, aproximadamente a 89 seiscientos, venidos de todos los rincones de España, Murcia, Ibiza, las dos Castillas, Extremadura, Madrid, Cantabria, Andalucía, Cataluña, La Rioja, País Vasco, Galicia, etc., que partirían de Asturias y comenzarían un recorrido hasta Málaga.
La primera parada sería en San Vicente de la Barquera, allí se tomarían en reunión al aire libre, un tentempié y harían un descanso de una hora. Llamó la atención aquella cantidad de vehículos de los años sesenta. Sobre todo uno de los más admirados, fue el que tenía los cristales traseros tintados, se consideró rizar el rizo entre el público, desde luego con alguna sonrisilla irónica o quizás un poquitín deseosa de poseer aquel trasto tan diferente.
Toño y Pedro se sonrieron ante semejantes opiniones, además no era la primera vez que las oían, causaban admiración ver a aquellas indestructibles máquinas, algunos decían, "¡Mira aquel tiene alerón!", ellos tan pronto oyeron aquella apreciación, casi se carcajean, la verdad es que era cierto, el mimo que se daba a los coches podría rayar a veces en la obsesión. Alguien hizo notar al grupo, con quién estaba, los faros antiniebla que poseía otro seiscientos, prácticamente no le cabían en el morro delantero, producía la sensación de exageración, pero oye, cada uno pone a su coche lo que le apetece.
Estaba curioso el asiento de niños que llevaba atrás, otra de las máquinas que aparecían como traídas de otras épocas, sobre todo por la cantidad, lo que dejaba claro era que había jóvenes propietarios. La gente observaba un descapotable, la verdad que Toño siempre lo envidió, entre otras cosas, porque de no tener adaptada refrigeración actual, el ir descapotado era una alternativa para no pasar tanto calor. Nunca se detuvieron a pensar qué número de coches tenían determinado color, pero estaba claro que los había para todos los gustos.
A ambos protagonistas de la reunión del evento, les encantaba el ruido de aquellos motores, en algunos casos parecidos al motor original, con el run-run, de pequeños acelerones, para evitar que se calasen. Otros estaban reformados con piezas parecidas e incluso copiadas y preparadas, al modo de los primeros modelos, pero ya de estos salía el ruido más suave y su rodar era menos amontonado.
Ellos sabían que casi todos, tenían una puesta a fondo envidiable, ya quisieran decían, los dueños de los coches de hoy en día, salir de viaje con semejante seguridad y prevención. Bueno, ellos eran conscientes de que la ventilación del motor, se seguía consiguiendo levantando la puerta trasera, donde se ubica el mismo, pero en eso también había diferencias, unos se levantaban desde la parte de arriba, en forma de cuña y otros, los más provocadores, mantenían la puerta en alto, casi pareciendo una bandeja preparada para llevar alguna vianda.
Al finalizar la parada, comenzaron a salir de la plaza de los plátanos ornamentales, en dirección al puente grande más antiguo o de la Maza y por la antigua carretera general. Llegado este momento, los dos promotores estaban que no cabían en sí de dicha, consiguieron que se admirara su afición y sacrificio.
Al cabo de un rato, Pedro recibió una llamada telefónica, el seiscientos con matrícula de Murcia, seguía sin salir de la plaza porque su dueño se quedó sin aceite, por una pequeña fuga debido a un golpe en el depósito, al subir los escalones de la plaza, por tanto se puso en marcha el rescate mecánico, y parte de la comitiva esperó un momento.
Al rato, una nueva llamada le puso al día de que Toño, estaba un poco mareado y prefería ir de copiloto con otro conductor y que tenía que avisar a Carlos, para así solventar este inconveniente. Sabía de sobra Pedro, que el dueño de aquel Fiat preparado para todo terreno, era muy difícil de llevar, por la sencilla razón, que su motor estaba preparado para esfuerzos de ese tipo y daba aún más calor que los demás, el dueño padecía tendencia a la tensión baja y no siempre le era posible hacer los tramos largos seguidos.
Una vez arreglada todas las necesidades, mientras el conductor de reserva sacaba de la zona de la Cabaña el auto, por cierto un lugar que está justo al lado mismo de la ría y que según bajaron notaron la fresca brisa con olor a algas y salitre, así que a los que correspondió parar allí, se refrescaron rápido, y siempre recuerdarán ese olor de la ría de San Vicente, y por ello volverán siempre para hacer una nueva escala, ya que merece la pena.
Se estaban y pasando por el puente, veian el paisaje increible, compuesto por tierra, aire, montaña, mar y ese pueblo tan singular, donde siempre fueron bien recibidos.
Hasta aquí este momento, apoyado un mucho en la imaginación y otro poco en la realidad de ayer domingo por la mañana, Uve esta vez un abrazo motorizado y hasta la próxima, recuerda, me llaman Lines.
Ángeles Sánchez Gandarillas ©
San Vte. de la Barquera
20 de julio de 2009
Pedro estaba viendo en su cabeza, lo que sucedería en unos días próximos, por eso comenzó a preparar el asunto, de momento llamó a Toño el del seiscientos Fiat Arabs, le tenía preparado para hacer ralys todo terreno, con los hierros interiores contra vuelcos y toda la seguridad para ese tipo de competiciones, ¡qué humor tiene!.
Además de todo lo que dá quehacer mantener estos viejos automóviles, Toño lo tenía con sumo y especial cuidado para estos menesteres, menos mal que como la mayoría de los propietarios de los Seat seiscientos, poseen o han poseído talleres profesionales, algunos, otros tiene verdadera afición a la mecánica, y unos pocos pueden pagar su mantenimiento.
Este coche procede de las fábricas italianas, es un poco más grande que los españoles y la puerta trasera, donde se encuentra el motor, tiene forma de prisma rectángular, la aireación, en lugar de ser hendiduras en largo, es un rectángulo de agujerillos en la parte de abajo del sobresaliente.
Pues bien, entre él y Pedro, consiguieron reunir en este mes de julio, aproximadamente a 89 seiscientos, venidos de todos los rincones de España, Murcia, Ibiza, las dos Castillas, Extremadura, Madrid, Cantabria, Andalucía, Cataluña, La Rioja, País Vasco, Galicia, etc., que partirían de Asturias y comenzarían un recorrido hasta Málaga.
La primera parada sería en San Vicente de la Barquera, allí se tomarían en reunión al aire libre, un tentempié y harían un descanso de una hora. Llamó la atención aquella cantidad de vehículos de los años sesenta. Sobre todo uno de los más admirados, fue el que tenía los cristales traseros tintados, se consideró rizar el rizo entre el público, desde luego con alguna sonrisilla irónica o quizás un poquitín deseosa de poseer aquel trasto tan diferente.
Toño y Pedro se sonrieron ante semejantes opiniones, además no era la primera vez que las oían, causaban admiración ver a aquellas indestructibles máquinas, algunos decían, "¡Mira aquel tiene alerón!", ellos tan pronto oyeron aquella apreciación, casi se carcajean, la verdad es que era cierto, el mimo que se daba a los coches podría rayar a veces en la obsesión. Alguien hizo notar al grupo, con quién estaba, los faros antiniebla que poseía otro seiscientos, prácticamente no le cabían en el morro delantero, producía la sensación de exageración, pero oye, cada uno pone a su coche lo que le apetece.
Estaba curioso el asiento de niños que llevaba atrás, otra de las máquinas que aparecían como traídas de otras épocas, sobre todo por la cantidad, lo que dejaba claro era que había jóvenes propietarios. La gente observaba un descapotable, la verdad que Toño siempre lo envidió, entre otras cosas, porque de no tener adaptada refrigeración actual, el ir descapotado era una alternativa para no pasar tanto calor. Nunca se detuvieron a pensar qué número de coches tenían determinado color, pero estaba claro que los había para todos los gustos.
A ambos protagonistas de la reunión del evento, les encantaba el ruido de aquellos motores, en algunos casos parecidos al motor original, con el run-run, de pequeños acelerones, para evitar que se calasen. Otros estaban reformados con piezas parecidas e incluso copiadas y preparadas, al modo de los primeros modelos, pero ya de estos salía el ruido más suave y su rodar era menos amontonado.
Ellos sabían que casi todos, tenían una puesta a fondo envidiable, ya quisieran decían, los dueños de los coches de hoy en día, salir de viaje con semejante seguridad y prevención. Bueno, ellos eran conscientes de que la ventilación del motor, se seguía consiguiendo levantando la puerta trasera, donde se ubica el mismo, pero en eso también había diferencias, unos se levantaban desde la parte de arriba, en forma de cuña y otros, los más provocadores, mantenían la puerta en alto, casi pareciendo una bandeja preparada para llevar alguna vianda.
Al finalizar la parada, comenzaron a salir de la plaza de los plátanos ornamentales, en dirección al puente grande más antiguo o de la Maza y por la antigua carretera general. Llegado este momento, los dos promotores estaban que no cabían en sí de dicha, consiguieron que se admirara su afición y sacrificio.
Al cabo de un rato, Pedro recibió una llamada telefónica, el seiscientos con matrícula de Murcia, seguía sin salir de la plaza porque su dueño se quedó sin aceite, por una pequeña fuga debido a un golpe en el depósito, al subir los escalones de la plaza, por tanto se puso en marcha el rescate mecánico, y parte de la comitiva esperó un momento.
Al rato, una nueva llamada le puso al día de que Toño, estaba un poco mareado y prefería ir de copiloto con otro conductor y que tenía que avisar a Carlos, para así solventar este inconveniente. Sabía de sobra Pedro, que el dueño de aquel Fiat preparado para todo terreno, era muy difícil de llevar, por la sencilla razón, que su motor estaba preparado para esfuerzos de ese tipo y daba aún más calor que los demás, el dueño padecía tendencia a la tensión baja y no siempre le era posible hacer los tramos largos seguidos.
Una vez arreglada todas las necesidades, mientras el conductor de reserva sacaba de la zona de la Cabaña el auto, por cierto un lugar que está justo al lado mismo de la ría y que según bajaron notaron la fresca brisa con olor a algas y salitre, así que a los que correspondió parar allí, se refrescaron rápido, y siempre recuerdarán ese olor de la ría de San Vicente, y por ello volverán siempre para hacer una nueva escala, ya que merece la pena.
Se estaban y pasando por el puente, veian el paisaje increible, compuesto por tierra, aire, montaña, mar y ese pueblo tan singular, donde siempre fueron bien recibidos.
Hasta aquí este momento, apoyado un mucho en la imaginación y otro poco en la realidad de ayer domingo por la mañana, Uve esta vez un abrazo motorizado y hasta la próxima, recuerda, me llaman Lines.
Ángeles Sánchez Gandarillas ©
San Vte. de la Barquera
20 de julio de 2009
3 comentarios:
Hola Lines veo que a este verano le estas sacando provecho,ademas de no parar de escribir y muy bien nos pones al día de las cosas que suceden en nuestra villa,seguire leyendote,no lo dudes,besitos
Hola Lines veo que a este verano le estas sacando provecho,ademas de no parar de escribir y muy bien nos pones al día de las cosas que suceden en nuestra villa,seguire leyendote,no lo dudes,besitos
que linda manera de mostranos los sucesos que se suceden en tu linda Villa..
gracias por ello.
abrazos
V.
Publicar un comentario