viernes, 17 de julio de 2009

ENCUENTROS Y DESPEDIDAS

Creo que es el momento Uve, de tratarnos con más confianza, de ahí tutearte y llamarte por tu nombre, a pesar de presentar este tema que puede llegar a molestar nuestra alma o en otros momentos alegrarla.

El otro día, llegó mi hija pequeña de un país de Europa, tan solo por 3 días. Es curioso, las esperas pueden llegar a ser desesperantes, se alarga el tiempo y el tedio por no saber en que entretenerse o de que hablar; todas las conversaciones comenzadas, acaban por ser destruidas, entonces optas por dar paseos en el aeropuerto o el andén o el puerto, tanto da.

El problemilla es cuando sabes que se retrasa, entonces le añado unos minutos más a ese retraso, con la esperanza que si llega en tiempo, a mi me parezca que llega de esa manera antes y así, me autoengaño y me angustio menos, proporciona buenos resultados.

Pues bien, pretendes divisarla entre los pasajeros, normalmente son muchos y suelen pasar apretados, casi se salen los ojos de las orbitas, intentando localizarla; lo primero intentas verla con la imaginación por si esta vez se cortó el pelo como en la anterior, o a lo mejor viene en faldas, quizá los colores de la ropa sean menos oscuros, puede que porte una boina, ¿traerá las gafas puestas?, ¿estará delgada, cansada o feliz?, esta vez hubo de hacer trasbordo en Frankfurt, seguro que estará hambrienta, en algo he de acertar, aunque eso no la distinga entre el pasaje.

¡Por fin la vi!, sí, mírala, la que tiene la bolsa por bandolera, la de negro, parece que trae prisa, corre, corre, que llega antes que nosotros a la salida. Hola hija, y ahora ya no hablas abrazas, suspiras, quieres, aprietas y así compruebas que llegó entera, huele bien como siempre pero tengo que soltarla, su padre también quiere su parte de hija, teme que se la gaste y a fe que podría ser y más sabiendo que trae solo esos pocos días.

No sabré nunca cual es antes en preferencias de la llegada, si verla y evidenciar que está sana y salva o, puede ser lo primero, satisfacer la necesidad de acabar con la odiosa espera de verla de nuevo. No importa demasiado, porque ha llegado.

¿Qué tal todo niña?, bien mamá y vosotros ¿estáis bien?, sí a todo, tengo un hambre que desfallezco, quiero comer cosas de casa hummmmm. Oye, al menos has dejado de adelgazar, querrá decir que mejoras, siíííí, la contesté.

Me encantó oírla decir gracias a casi todo, está aprendiendo cosillas útiles sobre la forma de comunicarse; y tu papá, ¿estás contento y bien con todo?, contesta a pesar que suele mantenerse en silencio casi siempre, eso es otra novedad, suele escuchar las conversaciones silencioso y se entera y aprende y conoce a través de sus silencios, pero cuando habla, nos sorprende de todo lo que sabe y nos entiende muy, muy requetebién.

A pesar de que tanto ella, como nosotros, tenemos ya unas normas diferentes, por el hecho de vivir separados, nos adaptamos con algún esfuerzo, a la situación de familia unida, doblegamos todos un poquito de nuestras costumbres, para poder estar en convivencia pacífica. De todas maneras la chica es muy dócil a este respecto. ¿Viene mi otra hermana?, pues no se le arregla, jo que pena dice, creía que iba a venir y así vernos; que vamos a hacer, en otra ocasión coincidiréis, se queja del calor por enésima vez y cuenta que allá, está el tiempo caluroso, a ver si puedo dormir esta noche algo fresquita, pues sí asevero, porque enfría algo y se descansa bien.

...Y han pasado rápido estas pocas horas, hemos cumplido casi todo el programa que teníamos planeado y la última jornada, madrugamos todos para no perder un minuto de contacto, seguimos los quehaceres pretendidos y después de una visita a una librería de comic especializada, que yo los llamaría raritos y hasta desagradables, pero está en época de diferentes gustos a la nuestra.

El dueño tenía un puercoespín africano, legal apostilló, fue algo interesante aquella mascota, nunca lo había visto en ningún reportaje, con un hociquillo blanco y tocado al final de su nariz de color negro, casi como un dibujo de Disney, se recogía sobre si mismo, metiendo antes su cabeza hacia adentro, muy similar a nuestras tortugas “Buro” y “Ello”, nos explicó que comía poco y que tan sólo lo desparasitaba cada año y pico, no huele ni produce sonidos altos, te privas de acariciarlo, porque te acuerdas que tiene pinchos y que te pueden dañar, pero era a pesar de sus púas, sería fácil de tomar afecto, tiene cara de bueno.

Una vez hizo sus compras, tomamos el camino del aeropuerto, al llegar estaban en la puerta de entrada a los departamentos de salida y yo pensaba, pero si aún falta casi hora y media, caray dará poco tiempo a tenerla cerca.

La sensación de angustia cerca de la garganta y rodeando el corazón, me era reconocida por muchas veces experimentada, y me es imposible hacerme a esto, noto también que el padre tiene los músculos de la cara tensos, ella parece tranquila, pero no nos mira, teme “mojar el ojo”, este sentimiento y temor es común a los tres, nos despedimos un momento antes de pasar por la puerta de seguridad y ya pasó detrás de aquellas malditas cristaleras antibalas, pero no anti amores, ella se fue y siguió sin mirar hacia nosotros, pero estoy segura que lo hizo para no estar más acongojada de lo que estaba, ella… y nosotros.

Llama en cuanto aterrices y cuídate mucho, que sí mamá, la vemos ir en busca de la entrada del avión y esta vez sabemos como va vestida, como lleva el pelo, como está y como camina de nuevo hacia el norte/este de Europa. Sabemos que quiere estar allí, pero seguimos pensando a la manera de antaño, es lejos, es extranjero, es temor; las cosas han cambiado, ese es su presente y después ya veremos.

Estoy deseando de estar a la espera de un avión, donde de nuevo estaré ojo avizor, para reconocerla, abrazarla y disfrutarla. Los hijos no son nuestra propiedad, son ellos mismos y para si mismos, igualito que hicimos nosotros en alguna ocasión, eso es inalterable, se llame como se llame, hasta luego hija.

Snif, hasta luego Uve…

Ángeles Sánchez Gandarillas ©
EN SAN VTE. DE LA BARQUERA
15 DE JULIO DE 2009


2 comentarios:

Flor dijo...

Lines me has angustiado con la historia,pero que reflejo mas verdadero de tener a alguien querido tan lejos,te superas cada relato que escribes,a ver si hay suerte y V se da por aludidido-a y con estas historias que le dedicas se decide a identificarse,besitos.

Anonymous dijo...

Angeles

con una sonrisa, espero tu proximo escrito.

abrazos.

V