Deseo por tu bien, que ese sofocante calor, esté declinando; en estos lares, en este momento de la mañana, hace hasta frio; ayer se nos cerró el cielo y desde entonces ha tomado tintes plomizos de invierno, parece increíble, qué cambio, me parece estar en un otoño ya tardío, a punto de asar unas castañitas y refugiarme en las calorías que proporcionan y en su calorcillo, para aumentar mi temperatura.
Te defino lo que siento ahora, con respecto a la temperatura, más que nada, por ver si con este pequeño relato, consigo que alivies tu sofoco. Pues bien, tengo auténticos escalofríos, toda la piel de “gallina” y la necesidad inmediata de ponerme algo más abrigado. He cerrado las ventanas de la sala de estar, pues se estableció una corriente de aire, que a pesar de ser deseada estos días, me dio la impresión de ser catarrosa.
Tomar una segunda "mini" tacita de un cafetito, por supuesto, descafeinado con leche, otra vez por supuesto, desnatada, era muchísimo más apetecible que la fruta obligada de media mañana. A veces pienso que posiblemente, cuando deje esta vida, será con un aspecto envidiable, porque querida Silvia, mi labor principal desde hace unos 42 años, es cuidarme, jajaja, (hacía mucho que no me salía el humor negro), hoy además he preparado para la comida, un cocidito de alubias blancas, sin querer acerté para revitalizar y conseguir algo de calor.
Aunque me aseveraron que eran de “pueblu”, tengo serias dudas de que sea así, por dos razones, una que tardaron en enternecerse más que un dictador y segunda, que su piel podría bien confundirse con el cuero más preciado de marroquinería en Ubrique. En fin, a veces me creo entendida y lo único que parezco es una entendida en post-engaños, siempre y cuando, claro, que esté en lo cierto, podría ser que el vendedor en cuestión, dijera la verdad y sean de “pueblu”, aunque bien es cierto, que los urbanitas cultivan poquitas cosas en el pavimento…
Creo que debemos empezar a tentar el turismo de alivio, es decir, véngase usted dos días a Cantabria y tendrá la oportunidad de sentirse fresco y aliviado, diríjase a la estación de tal calle, donde nuestros guías, de la empresa de viajes “X”, les trasladarán a sus asientos, hasta el tren de alta velocidad; creo que en un futuro poco lejano, esto será sumamente fácil, tanto como a los cántabros, acercarse a las capitales de otras autonomías, para disfrutar de alternativas culturales más amplias
Con este tiempo, apetece, además de otras cosas, leer, en ello estoy; empecé hoy ese libro que me cediste, mientras le estaba forrando y fabricaba exprofeso un marca páginas, donde pongo el nombre de la propietaria, en este caso, para evitar olvidar que es ajeno a mi librería. Dibujé sin querer, un árbol con el amanecer alumbrando su parte derecha, pero me di cuenta, que al ser de papel cebolla, del otro lado, era el ocaso, con lo que casi define el comienzo del libro, hasta el capitulo 12, se mueve en dilemas, sobre la vida y reencarnación, ya ves, cosas curiosas.
Por tanto, le dejaré en el libro una vez acabado y con este dibujillo, para que quizá andando el tiempo, impida que te olvides de mí.
Sin más, es hora de despedirme, entre otras cosas, porque ha llamado una de mis hijas y he de cumplir su encargo, ya que se encuentra, como sabes, en el país teutón, "ABRAZOS GRANDES".
Lines
Ángeles Sánchez Gandarillas ©
En San vte. de la Barquera
6 de julio de 2007
Te defino lo que siento ahora, con respecto a la temperatura, más que nada, por ver si con este pequeño relato, consigo que alivies tu sofoco. Pues bien, tengo auténticos escalofríos, toda la piel de “gallina” y la necesidad inmediata de ponerme algo más abrigado. He cerrado las ventanas de la sala de estar, pues se estableció una corriente de aire, que a pesar de ser deseada estos días, me dio la impresión de ser catarrosa.
Tomar una segunda "mini" tacita de un cafetito, por supuesto, descafeinado con leche, otra vez por supuesto, desnatada, era muchísimo más apetecible que la fruta obligada de media mañana. A veces pienso que posiblemente, cuando deje esta vida, será con un aspecto envidiable, porque querida Silvia, mi labor principal desde hace unos 42 años, es cuidarme, jajaja, (hacía mucho que no me salía el humor negro), hoy además he preparado para la comida, un cocidito de alubias blancas, sin querer acerté para revitalizar y conseguir algo de calor.
Aunque me aseveraron que eran de “pueblu”, tengo serias dudas de que sea así, por dos razones, una que tardaron en enternecerse más que un dictador y segunda, que su piel podría bien confundirse con el cuero más preciado de marroquinería en Ubrique. En fin, a veces me creo entendida y lo único que parezco es una entendida en post-engaños, siempre y cuando, claro, que esté en lo cierto, podría ser que el vendedor en cuestión, dijera la verdad y sean de “pueblu”, aunque bien es cierto, que los urbanitas cultivan poquitas cosas en el pavimento…
Creo que debemos empezar a tentar el turismo de alivio, es decir, véngase usted dos días a Cantabria y tendrá la oportunidad de sentirse fresco y aliviado, diríjase a la estación de tal calle, donde nuestros guías, de la empresa de viajes “X”, les trasladarán a sus asientos, hasta el tren de alta velocidad; creo que en un futuro poco lejano, esto será sumamente fácil, tanto como a los cántabros, acercarse a las capitales de otras autonomías, para disfrutar de alternativas culturales más amplias
Con este tiempo, apetece, además de otras cosas, leer, en ello estoy; empecé hoy ese libro que me cediste, mientras le estaba forrando y fabricaba exprofeso un marca páginas, donde pongo el nombre de la propietaria, en este caso, para evitar olvidar que es ajeno a mi librería. Dibujé sin querer, un árbol con el amanecer alumbrando su parte derecha, pero me di cuenta, que al ser de papel cebolla, del otro lado, era el ocaso, con lo que casi define el comienzo del libro, hasta el capitulo 12, se mueve en dilemas, sobre la vida y reencarnación, ya ves, cosas curiosas.
Por tanto, le dejaré en el libro una vez acabado y con este dibujillo, para que quizá andando el tiempo, impida que te olvides de mí.
Sin más, es hora de despedirme, entre otras cosas, porque ha llamado una de mis hijas y he de cumplir su encargo, ya que se encuentra, como sabes, en el país teutón, "ABRAZOS GRANDES".
Lines
Ángeles Sánchez Gandarillas ©
En San vte. de la Barquera
6 de julio de 2007
2 comentarios:
Hola Lines menos mal que empezaste a última hora en el taller y decias que no cogias el ritmo de las clases,si llegas a empezar al principio no se que habria pasado,pues tienes imaginación y talento para reescribir el Quijote,(LO DIGO POR LA FACILIDAD CON QUE LLENAS PAGINAS DE MARAVILLOSOS E INGENIOSOS TEXTOS),sin palabras asi me has dejado,haz el favor de no dejar nunca de escribir,besitos.
que mas decirte¡¡¡
ya quedan pocas palabras por entregarte.
besos
V
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