
Para las que bailan
para las sentadas,
para las que lloran
para embarazadas,
para las viejas
para las jóvenes,
para las que cantan
y para las serias,
para las que beben
para las abstemias,
para las que se bañan
para las que se mojan,
para las deportistas
para las alegres y
para las tristes,
para las que estudian
para las que leen,
para las ínternautas
y algunas poetas
para las traductoras,
para las abogadas
y las profesoras,
para las pintoras
para las apasionadas,
para las que cocinan
para las que comen,
y las que escriben
para las amantes,
para las que saltan,
y televidentes
para las miedosas
y a las valientes ,
para saludables
y las achacosas,
para las cobardes
y las más lanzadas,
para las que ya tienen
así de pronto doblan,
para las que tosen
y a las encamadas,
para las nerviosas
y las enfadadas,
unas que sosieguen
y otras aliviadas,
para las maestras
para las alumnas,
para las novias
y las esposas,
para las suegras…
y las nueras,
para las tías
para las ahijadas,
y miles de abuelas,
para las primas
y para cuñadas,
para las felices
y muy apenadas,
para la vida
Y para todas
las aquí nombradas,
algunas que aún quedan
y no están mentadas,
ruego que me absuelvan
no están olvidadas,
y en otros escritos
estarán citadas.
Ängeles Sánchez Gandarillas ©
En S. Vicente de la Barquera
A 26 de junio de 2009
1 comentario:
todos juntos forman una cadena de manos que enlazas de manera sorprendente en cada una de tus letras.
V
Publicar un comentario