viernes, 28 de enero de 2011

LA FIESTA BAJO TECHO



Gala de San Vicente mártir.

Sí, llegó la hora de disfrutar de este acontecimiento, programado en parte por la Asociación para el Fomento y Desarrollo Barquereño –AFODEB-, también impulsan las compras en nuestros comercios locales por medio de sorteos a los clientes; además de temas culturares, deportes, defensa del entorno u otras interesantes actividades. Ésta es la octava edición; hace dos que el Ayuntamiento se ha sumado a este proyecto, nacido en principio para recuperar el ambiente festivo del día del Patrón, pues había desaparecido hacía unos 25 años, en aquella época había romerías, actuaciones folklóricas, etc., una fiesta en toda regla. Gracias a la andadura de esta asociación y a mor de lo visto, está siendo efectiva la recuperación. Ahora nuestros representantes municipales se aúnan para intentar ampliar de nuevo esta festividad. Viene bien ya que los dineros escasean.

Se sorteaba y entregaban los premios a esa fidelidad comercial denominada, “Comprando aquí, ganamos todos”; igualmente se otorgaba el galardón Afodeb al barquereño más relevante, engrandeciendo el nombre del municipio a nivel nacional e incluso internacional, desde su actividad profesional; en este caso fue la concertista de piano y profesora de música Asunción Arenal. Enhorabuena.

El Desafodeb fue concedido a algunos ecologistas que parecen esperar a que se concluyan los proyectos, para hacer las pertinentes denuncias, añadiendo al posible daño ecológico otro económico. El premio era un salvavidas, haciendo saltar en la imaginación muchas lecturas sobre él. Hubo unanimidad en ambos.

Pues bien, de la mano de nuestro afamado locutor, iluminado el auditorio -casi completado su aforo-, acompañados de buena luminotecnia y sonido, los flases de los fotógrafos y el tomar notas los periodistas, comenzó la lectura del programa de esta tarde a refugio de frío y lluvia. Dio a la bienvenida y felicitó a los Vicente en su onomástica. Seguidamente se visionó el video recopilatorio de las actividades de 2010.

Vimos también en él, el reconocimiento a tantos vecinos que se han encargado por medio de asociaciones –entre ellas las AMPAS-, centros escolares, particulares, comisiones de fiestas, entre otras, comprometidas con el único interés de acoger, entrenar, o ensayar deportes, música, etc., colaboradores y participantes en todos los aspectos en beneficio general, responsabilizándose sin animo de lucro, dependientes de las escuelas municipales que gestionan horarios, ayudas económicas o locales para desarrollarlas. Desde el Ayuntamiento han fomentado las programaciones vacacionales, además de conferencias o concursos literarios y festividades. Merece mención especial lo nacido desde la biblioteca en permanente actividad al respecto, estimulando desde la infancia, incluyendo jóvenes y adultos en mil actividades, un constante movimiento cultural necesario para equilibrar y poder elegir desde la experimentación y el conocimiento. Otro logro ha sido el taller de escritura y los mensuales encuentros literarios, una incesante riada cultural.

Todo ello coordinado y dando el visto bueno el concejal pertinente. Se disfruta de los locales municipales libre de gastos de mantenimiento, si bien es verdad que las personas encargadas de llevar a buen término las asociaciones y asociados, tampoco cobran de las arcas municipales por ejercitar esta labor social, solamente importa el buen resultado conjuntando fuerzas; parece que nuestros tributos se emplean adecuadamente; es de agradecer, pues en otros lugares quedan relegadas estas cuestiones.

Las imágenes comenzaron con la Cabalgata y programaciones navideñas del pasado año, actividades culturales, deportivas, incluida la pesca, encuentros y festivales musicales, gimnasias de diferentes modalidades, carnavales, bailes varios, pintura, escritura, lectura, teatro, el mercado medieval –por cierto, se dice que es costosísimo-, conciertos musicales de todo tipo, remo, fútbol, artes marciales, concursos literarios, presentación del primer libro enteramente editado, encuadernado, ilustrado y escrito por personajes locales, campamentos urbanos, talleres juveniles, conmemoraciones del aniversario del fuero en conferencias y con la única exposición gráfica fruto del trabajo de un artista local, y así sucesivamente; cantidad de eventos en positivo, un complemento a la vida cultural que se ve creciendo, con el componente de ilusión e interés de todos.

Se ha puesto en marcha desde el Ayuntamiento, la segunda edición del concurso literario “Entre la tierra y el mar”, ilustrado con cartel y folleto referido a la fiesta de La Folía y la literatura, (mismo autor de la exposición gráfica del fuero), valorándose si esta festividad se ve reflejada en los futuros relatos presentados a concurso.

Un reconocimiento por mi parte a los empleados o gestores municipales, implicados en éstas y otras actividades, aportando su tiempo de ocio, empleando el máximo de facilidades, sumando y manteniendo un esfuerzo que las más de las veces ni se reconoce ni se agradece. Por ellos, un brindis.

Cerraron y abrieron el espectáculo los cinco cantantes de folklore cantabro, integrantes de una asociación de músicos llamada Cantabria alegre, pertenecientes también a otras agrupaciones y además con discos grabados independientemente. Una selección de voces grandiosas y educadas.

Vestían trajes tradicionales. Una de las chicas llevaba uno muy engalanado, la otra vestía el más sencillo, se acompañaban con dos panderetas. Ellos con el popular y sencillo traje de chaleco, camisa blanca, fajín y pantalón.

Sus cantos a capela estremecían, casi levantaban el tejado del auditorio, -parecían querer llevarnos a las romerías de antaño entre prados, el olor de las rosquillas de anís colgadas de tiernas ramitas de avellano y las avellanas recién tostadas envueltas en aquella especie de harina, aquella sidra natural o el vino tinto lleno de matices granas, saliendo aromático de una envejecida cuba de anilladas duelas, manando de un sencillo grifo de madera que nacía de una de las bases, vaso a vaso…

O quizá oyendo desde la cercana bolera la llegada de la bola al tablón, el castañeteo de los bolos al caer y los ¡ayes! de los espectadores de nuestro deporte vernáculo, y las añoradas meriendas-cenas al aire libre, apenas unos pocos cantos de los grillos y las risas quedas; mientras los críos corrían en incesantes “escondeverite” y los padres requiriéndoles silencio.

Aquellas tardes noches cálidas entre sones de rabeles con letras picaronas, los abuelos pacientes, cariñosos, y jóvenes parejas buscando un recatado rincón para conversar, olores a hierba, a recién nacidas manzanas de la verruga o, a flores recogiéndose a la mirada de la naciente luna-.

Voces conjuntadas que parecían convertirse en los sonidos armoniosos de los órganos, vitalistas, fuertes, moduladas, agradables de oír aunque no tuvieras gusto por ellas, llegaban hasta el último rincón haciendo sentir que era multitud aquel quinteto folclórico.

Las dos panderetas sonaban dejando entrever entre la multitud de sonidos, a una orquesta de percusión escondida entre las redondas sonajas, con aquellas manos imparables resbalando por la piel tensa del pergamino y, la habilidad de parar en seco el sonido, sujetándolas entre el pecho y el brazo logrando así enmudecerlas. Un dominio perfecto. Unas voces que el micrófono no podía recoger pues se escapaba de su entorno, dejándose oír por encima incluso de los bafles, por Dios que eran inmensas, y eso que una de las cantantes estaba acatarrada; no quiero ni pensar como lo haría al cien por cien. ¡Qué voces!

El contento general se dejaba notar al concluir una nueva gala del Patrón, San Vicente. Al día siguiente se culminará con el concurso de arrastre, en sus diferentes categorías y la entrega de premios.


Ángeles Sánchez Gandarillas ©
22 de enero de 2011

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