Entiendo de reformas y heridas
aún candentes, abiertas, desarman,
que impiden latir en reposo,
entiendo de amores que alejan la calma.
Que nadie pidió de mis flores
y entrego el jardín con el alma.
Lo entiendo, entiendo que llores…
Ángeles sánchez Gadarillas ©
4-XII-2.010
1 comentario:
Entiendes que llore,
entiendes la pena
porque quizas tu alma
ya lo hace,
nunca dejes que tus latidos
los cercene la mísera mano
que ofrece cariño,
y en su dedos lleva el filo.
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