
Siento tristeza en mi corazón, victoria; te conocí apenas hace tres años cuando acudí el primer día a “la Asociación de Amas de Casa“ que tu presidías. Recuerdo que me recibiste con un beso y una sonrisa. He compartido junto a ti las tardes de los miércoles así como el “Club de Lectura“, recuerdo una de las tardes en la Biblioteca, una frase tuya que nunca voy a olvidar. Me llegó hondo, fue:
-¡Qué pena!, que pocos libros me quedan por leer.
Hasta siempre Victoria, ejemplar y comprometida señora, donde las haya.
Ana Pérez Urquiza ©
Febrero 2011
-¡Qué pena!, que pocos libros me quedan por leer.
Hasta siempre Victoria, ejemplar y comprometida señora, donde las haya.
Ana Pérez Urquiza ©
Febrero 2011
1 comentario:
Es precioso,Ana
Dolo
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