Protegidos del frío invernal en aquel salón de la biblioteca, recibimos en este encuentro literario mensual, al joven escritor de León afincado en Cantabria, Javier Menéndez Llamazares. Posee titulaciones que hasta atemorizan por lo sesudas que parecen, Biblioteconomía y Documentación y en Lingüística; pero amigos, es un ser sencillo que escribe comprensiblemente y resalta en sus poemas o escritos lo cotidiano, el día a día, mentando historias y personajes conocidos por todo el mundo, sin rebuscar en dogmas especiales ni amontonar datos incomprensibles.
Sin embargo según nos decía en su presentación Salcines, –nuestro mecenas cultural-, tiene conocimientos bastos, activo, trabajador y eso lo demuestra fehacientemente por la extensión y documentación en su última novela, “El método Coué”. Trata de un español, a la sazón familiar suyo, que en su intento de superación, partió a Alemania, perteneció a la división azul, una buena ocasión para conocer detalles de este tema bélico, pues no se ha publicado mucha investigación de este tema a nivel nacional, y a su pasión por la aviación, en ellas es donde su trabajo de investigación se torna en especialización. Asienta también una historia de amor con final inesperado.
El libro de poemas “Cosas que no se puede encontrar en Internet” y el de relatos “Con amigos como tú”, son obras interesantes y aclaratorias sobre como escribir y colocar versos en su poesía, definida por Salcines como Meta literatura, aunque se desarrolla en lo cotidiano y en la realidad.
En un creador, periodista de prensa y radio, tiene diversos blog, además de otras actividades relacionadas con la literatura; por ejemplo escritor de letras musicales del pop.
Tras dar las gracias y las buenas tardes a los presentes, decide leernos unos versos inéditos titulados “Curriculum vitae”. Una simpática muestra para el entretenimiento del lector, agudo, irónico, realista.
Su intento de escribir poesía profunda, metafórica, quizá influenciado por el premiado con el Cervantes en 2.006, Antonio Gamoneda, le pareció difícil de dar a conocer. Época juvenil donde trabajó y recibió diversos premios literarios. Decidió tomarse unos años viviendo en Alemania y cambió su estilo de escritura, incluyendo por supuesto la poesía, porque según dice: el décimo primer mandamiento sería no aburrir, esta convicción fue descubierta a raíz de un comentario de su hijo.
“Amigos como tú” un volumen de relatos que define como autobiográfico, porque si no pones de ti o si estás demasiado mediatizado, es difícil conseguir relatos hermosos y digeribles; afirma que cualquiera puede escribir. Pasó a leer algunos de los relatos como “Comino”, la inconveniencia y responsabilidad de heredar un perro, en contraposición al dolor de regresarlo a su dueño.
Se puede confirmar su pretensión, lo habitual convertido en lectura agradable, simpatiza y tan normal que parece mentira que nuestra vida sea monótona, regado con un toque de acidez e ironía.
Su obra poética está envasada en unas hojas diferentes, un libro breve que se titula “Cosas que no se pueden encontrar en Internet”, desde el poema El silencio [ } que le pedimos leyera –por supuesto interpretado teatralmente-, hasta los poemas un tanto tristes dedicados a los cuadros del pintor del expresionismo abstracto, Hopper, hasta la definición de una De locura, relacionada con los juicios o los categóricos como Ideologías muertas, un reencuentro poético diferente, real, de esos pensamientos que todos recogemos en el día, transportados con facilidad y acierto, confirmando todo lo escrito, poniendo en su boca lo que quisiéramos decir en más de una ocasión o quizá, lo que no sabemos colocar adecuadamente.
Sus versos están colocados por el significado de una frase, eso le indica el paso al siguiente, y siempre, siempre colocar en ellos esa pretensión de lo propio, de los sentido.
De pronto suenan las campanas del reloj de la torre, dice que es el primer aviso del comienzo del partido, que tenemos la posibilidad de llegar a verlo. Risas en el público.
Personaje cercano, deseoso de enseñar todo lo que sabe, de crecer, un placer que se extendió por todo el expectante público. Hubo la solicitud unánime de que regrese a los encuentros literarios, con la misma carga directa y sincera que él ha empleado. Que recuerde, es la primera vez que se solicita al personaje literario repetir la visita.
Esta vez tuve el tiempo necesario para acercarme y charlar en la entrada de la biblioteca, hablamos con naturalidad, una conversación de tú a tú, sin trabas, con ese algo de personaje sin apellidos que le definan, galardonado desde sus principios, de futuro prometedor ya en el hoy, un joven vestido como un dandy, y que sin embargo, es un auténtico filósofo de las letras, sirviéndole todas las definiciones de este término. Nuestra despedida quedó colgada de un “nos volveremos a ver”.
Quiero escribir como él, cuando sea “joven”.
Ángeles Sánchez Gandarillas ©
San Vte. de la Barquera
29 de noviembre de 2010
Sin embargo según nos decía en su presentación Salcines, –nuestro mecenas cultural-, tiene conocimientos bastos, activo, trabajador y eso lo demuestra fehacientemente por la extensión y documentación en su última novela, “El método Coué”. Trata de un español, a la sazón familiar suyo, que en su intento de superación, partió a Alemania, perteneció a la división azul, una buena ocasión para conocer detalles de este tema bélico, pues no se ha publicado mucha investigación de este tema a nivel nacional, y a su pasión por la aviación, en ellas es donde su trabajo de investigación se torna en especialización. Asienta también una historia de amor con final inesperado.
El libro de poemas “Cosas que no se puede encontrar en Internet” y el de relatos “Con amigos como tú”, son obras interesantes y aclaratorias sobre como escribir y colocar versos en su poesía, definida por Salcines como Meta literatura, aunque se desarrolla en lo cotidiano y en la realidad.
En un creador, periodista de prensa y radio, tiene diversos blog, además de otras actividades relacionadas con la literatura; por ejemplo escritor de letras musicales del pop.
Tras dar las gracias y las buenas tardes a los presentes, decide leernos unos versos inéditos titulados “Curriculum vitae”. Una simpática muestra para el entretenimiento del lector, agudo, irónico, realista.
Su intento de escribir poesía profunda, metafórica, quizá influenciado por el premiado con el Cervantes en 2.006, Antonio Gamoneda, le pareció difícil de dar a conocer. Época juvenil donde trabajó y recibió diversos premios literarios. Decidió tomarse unos años viviendo en Alemania y cambió su estilo de escritura, incluyendo por supuesto la poesía, porque según dice: el décimo primer mandamiento sería no aburrir, esta convicción fue descubierta a raíz de un comentario de su hijo.
“Amigos como tú” un volumen de relatos que define como autobiográfico, porque si no pones de ti o si estás demasiado mediatizado, es difícil conseguir relatos hermosos y digeribles; afirma que cualquiera puede escribir. Pasó a leer algunos de los relatos como “Comino”, la inconveniencia y responsabilidad de heredar un perro, en contraposición al dolor de regresarlo a su dueño.
Se puede confirmar su pretensión, lo habitual convertido en lectura agradable, simpatiza y tan normal que parece mentira que nuestra vida sea monótona, regado con un toque de acidez e ironía.
Su obra poética está envasada en unas hojas diferentes, un libro breve que se titula “Cosas que no se pueden encontrar en Internet”, desde el poema El silencio [ } que le pedimos leyera –por supuesto interpretado teatralmente-, hasta los poemas un tanto tristes dedicados a los cuadros del pintor del expresionismo abstracto, Hopper, hasta la definición de una De locura, relacionada con los juicios o los categóricos como Ideologías muertas, un reencuentro poético diferente, real, de esos pensamientos que todos recogemos en el día, transportados con facilidad y acierto, confirmando todo lo escrito, poniendo en su boca lo que quisiéramos decir en más de una ocasión o quizá, lo que no sabemos colocar adecuadamente.
Sus versos están colocados por el significado de una frase, eso le indica el paso al siguiente, y siempre, siempre colocar en ellos esa pretensión de lo propio, de los sentido.
De pronto suenan las campanas del reloj de la torre, dice que es el primer aviso del comienzo del partido, que tenemos la posibilidad de llegar a verlo. Risas en el público.
Personaje cercano, deseoso de enseñar todo lo que sabe, de crecer, un placer que se extendió por todo el expectante público. Hubo la solicitud unánime de que regrese a los encuentros literarios, con la misma carga directa y sincera que él ha empleado. Que recuerde, es la primera vez que se solicita al personaje literario repetir la visita.
Esta vez tuve el tiempo necesario para acercarme y charlar en la entrada de la biblioteca, hablamos con naturalidad, una conversación de tú a tú, sin trabas, con ese algo de personaje sin apellidos que le definan, galardonado desde sus principios, de futuro prometedor ya en el hoy, un joven vestido como un dandy, y que sin embargo, es un auténtico filósofo de las letras, sirviéndole todas las definiciones de este término. Nuestra despedida quedó colgada de un “nos volveremos a ver”.
Quiero escribir como él, cuando sea “joven”.
Ángeles Sánchez Gandarillas ©
San Vte. de la Barquera
29 de noviembre de 2010
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