Sí, fue un acto increíble, lleno de sensibilidad, acierto y además acogedor, un 3 de diciembre que no quedará en el olvido.
Desde que me senté en aquella butaca, intuí que tendríamos algo especial, además de la entrega de los premios del primer concurso del relato corto “Entre la tierra y el mar”. Fue una antesala a esta celebración.
Desde un escenario cubierto de imágenes marinas plasmadas por un apunte pictórico conseguido por componentes de la asociación que, una vez desplazado, dejó al descubierto un escenario teatral. Allí reposaba Miguel de Cervantes sentado en una mesa robusta, sito en un habitáculo representando el entorno del siglo XVI, con librerías y grandes volúmenes repartidos en montones por el suelo, hasta un lavabo encuadrado en un mueble de madera con palangana y jarra de brillante porcelana, un baúl gigante de donde asomaban la edición de los libros premiados, incluida palmatoria, tintero, pluma y el pliego para depositar la magia literaria de Miguel de Cervantes.
Éste, inició unas palabras versadas, que fueron replicadas por Mario Hortigüela, director de la asociación musical Virgen de la Barquera y creador de ese entorno mágico, sensible y apropiado.
Concluyeron con los últimos versos dando pie en esa última rima a la primera de los discípulos del taller de escritura, comenzando así las lecturas de los mismos.
Otro acierto fue sentarlos en la mesa cervantina, eso facilitó, tranquilizó y dulcificó la lectura. Dejaron allí sus escritos heterogéneos bajo la original visión de cada cual, tanto en prosa como en verso, relativos y homenajeando al marinero, a sus vivencias, dificultades y el apego a ese mar que nos circunda.
Culminaron las lecturas con un último poema de una de las componentes en homenaje Ángel Hortigüela, uno de los primeros directores de la Banda de cornetas y tambores desde su creación en los últimos años de la década de los cincuenta. Se entregó enmarcado y con la foto de aquel director. Surgieron las emociones de su hijo y las cinco generaciones de la familia presentes en el acto –representada en ese momento por cinco mujeres-, impregnó a todos.
Mario tenía reservada una sorpresa para el taller de escritura, -aparte de comprometerlos a escribir la historia de la banda musical desde su creación-, haciendo entrega a su director Rafael Sánchez, de un relieve de Miguel de Cervantes tallado artesanalmente en madera, bajo él, los nombres de cada uno de sus componentes, este regalo dejará también patente los primeros pasos por todos en esta labor. Un obsequio sorprendente, y delicado. Quedará colgado por ahora en la biblioteca salvaguardado por María, hasta que la futura Casa de la Cultura Municipal sea un hecho y proporcione locales más adecuados; será el marco apropiado para esa obra de arte.
Siguió el acto con las tres ganadoras que esperaban el libro donde se recogían sus relatos, una promesa que según dijo el concejal de cultura, se ve cumplida hoy; el alcalde se comprometió a fomentar un segundo concurso para el año próximo. Por supuesto estaba nuestro “Mecenas Cultural” Luis Salcines, y que fue uno de los seis jurados del concurso; se encontraban presente algunos otros miembros, demostrando la sencillez y humildad del sabio, siempre apreciada por nosotros. Desde estas letras, nuestro agradecimiento por su dedicación y esfuerzo en la lectura y valoración en los trabajos presentados al concurso literario, piezas clave en este acto.
Un libro que contiene además de los tres relatos, toda la ilusión de las participantes ganadoras. Verlo convertido en este ejemplar editado, es la creación llevada a su término. Desde el nacimiento de estas historias, datadas relativas a épocas que partían desde la concesión del Fuero a San Vicente, el día 3 de abril de 1210, necesitaban ese reconocimiento y además su bautismo. Este libro dio nombre a esas creaciones, remitiéndonos a las palabras del concejal de Cultura al presentarlo públicamente, “el nacimiento de esta criatura”
Su titulo es: I Certamen del relato Corto, San Vicente de la Barquera, "Entre la tierra y el mar". Está encuadernado en un fondo difuminado en azul, con pinceladas en blanco, -quizá intente dejar constancia del colorido de la bandera del Municipio, azul y blanca-, sobre la marea baja nuestro histórico y hermosísimo puente de La Maza, se extiende hasta la contraportada. Su apostura y antigüedad en la piedra sólida, firme, quedando reflejado sobre algunos pozos remansados en la ría; parece verse a través de la bruma marina.
Los nombres de las autoras cantabras, Mª Beatriz Pérez, Mª José Espeso y Mª Yolanda Ruiz queda así impreso y merecidamente premiadas.
Disfrutaremos de estos tres textos plácidamente, apreciando el interés que se han tomado para documentarse y acercarse acertadamente a la vida de nuestro pueblo, al mar, a sus tradiciones y oficios, más valorable si cabe por no residir aquí.
Su orgullo al recibir los ejemplares era notorio; fue una alegría ver disfrutar a estas personas por el resultado de su trabajo y de la sonrisa en su presente.
El aforo del salón de la Asociación Musical Virgen de la Barquera fue completado con creces, sabemos que parte del público no pudo acceder al encontrar la puerta ya cerrada.
Para no dejar nada en el olvido, llenaron las mesas de un piscolabis completo que fue gratamente degustado, departiendo relajadamente. Salió a colación el proyecto de la revista del taller de escritura y la posibilidad de aplicar en ella por primera vez, la mascota “Sinciu”, que podría ser un sello identificativo de nuestro ayuntamiento en cualquier actividad, de llevarse a cabo, sería pionero en la zona.
Muchas gracias amigos de la Asociación Musical Virgen de la Barquera, ha sido una tarde donde se palpaba la originalidad y emotividad, acompañada de la necesaria identidad cultural. Este municipio está a rebosar de creadores, tan solo con remover un poco, aparecen y demuestran la sensibilidad hacia la cultura, traerá buenos resultados a todos los niveles, en definitiva será un pueblo más vivo, a la espera de que el Ayuntamiento y todos nosotros, sepamos apreciar y reconocer a estos artistas y otras muchas personas que dedican su tiempo en favor del bien general, casi siempre en el anonimato.
Siempre se dijo que: “Hace más el que quiere que el que puede”, en este caso, quisieron, pudieron y deleitaron. ¡Enhorabuena a todos los componentes de esta asociación encabezada por su director!
Ángeles Sánchez Gandarillas ©
San Vte. de la Barquera
3 de diciembre de 2010
Desde que me senté en aquella butaca, intuí que tendríamos algo especial, además de la entrega de los premios del primer concurso del relato corto “Entre la tierra y el mar”. Fue una antesala a esta celebración.
Desde un escenario cubierto de imágenes marinas plasmadas por un apunte pictórico conseguido por componentes de la asociación que, una vez desplazado, dejó al descubierto un escenario teatral. Allí reposaba Miguel de Cervantes sentado en una mesa robusta, sito en un habitáculo representando el entorno del siglo XVI, con librerías y grandes volúmenes repartidos en montones por el suelo, hasta un lavabo encuadrado en un mueble de madera con palangana y jarra de brillante porcelana, un baúl gigante de donde asomaban la edición de los libros premiados, incluida palmatoria, tintero, pluma y el pliego para depositar la magia literaria de Miguel de Cervantes.
Éste, inició unas palabras versadas, que fueron replicadas por Mario Hortigüela, director de la asociación musical Virgen de la Barquera y creador de ese entorno mágico, sensible y apropiado.
Concluyeron con los últimos versos dando pie en esa última rima a la primera de los discípulos del taller de escritura, comenzando así las lecturas de los mismos.
Otro acierto fue sentarlos en la mesa cervantina, eso facilitó, tranquilizó y dulcificó la lectura. Dejaron allí sus escritos heterogéneos bajo la original visión de cada cual, tanto en prosa como en verso, relativos y homenajeando al marinero, a sus vivencias, dificultades y el apego a ese mar que nos circunda.
Culminaron las lecturas con un último poema de una de las componentes en homenaje Ángel Hortigüela, uno de los primeros directores de la Banda de cornetas y tambores desde su creación en los últimos años de la década de los cincuenta. Se entregó enmarcado y con la foto de aquel director. Surgieron las emociones de su hijo y las cinco generaciones de la familia presentes en el acto –representada en ese momento por cinco mujeres-, impregnó a todos.
Mario tenía reservada una sorpresa para el taller de escritura, -aparte de comprometerlos a escribir la historia de la banda musical desde su creación-, haciendo entrega a su director Rafael Sánchez, de un relieve de Miguel de Cervantes tallado artesanalmente en madera, bajo él, los nombres de cada uno de sus componentes, este regalo dejará también patente los primeros pasos por todos en esta labor. Un obsequio sorprendente, y delicado. Quedará colgado por ahora en la biblioteca salvaguardado por María, hasta que la futura Casa de la Cultura Municipal sea un hecho y proporcione locales más adecuados; será el marco apropiado para esa obra de arte.
Siguió el acto con las tres ganadoras que esperaban el libro donde se recogían sus relatos, una promesa que según dijo el concejal de cultura, se ve cumplida hoy; el alcalde se comprometió a fomentar un segundo concurso para el año próximo. Por supuesto estaba nuestro “Mecenas Cultural” Luis Salcines, y que fue uno de los seis jurados del concurso; se encontraban presente algunos otros miembros, demostrando la sencillez y humildad del sabio, siempre apreciada por nosotros. Desde estas letras, nuestro agradecimiento por su dedicación y esfuerzo en la lectura y valoración en los trabajos presentados al concurso literario, piezas clave en este acto.
Un libro que contiene además de los tres relatos, toda la ilusión de las participantes ganadoras. Verlo convertido en este ejemplar editado, es la creación llevada a su término. Desde el nacimiento de estas historias, datadas relativas a épocas que partían desde la concesión del Fuero a San Vicente, el día 3 de abril de 1210, necesitaban ese reconocimiento y además su bautismo. Este libro dio nombre a esas creaciones, remitiéndonos a las palabras del concejal de Cultura al presentarlo públicamente, “el nacimiento de esta criatura”
Su titulo es: I Certamen del relato Corto, San Vicente de la Barquera, "Entre la tierra y el mar". Está encuadernado en un fondo difuminado en azul, con pinceladas en blanco, -quizá intente dejar constancia del colorido de la bandera del Municipio, azul y blanca-, sobre la marea baja nuestro histórico y hermosísimo puente de La Maza, se extiende hasta la contraportada. Su apostura y antigüedad en la piedra sólida, firme, quedando reflejado sobre algunos pozos remansados en la ría; parece verse a través de la bruma marina.
Los nombres de las autoras cantabras, Mª Beatriz Pérez, Mª José Espeso y Mª Yolanda Ruiz queda así impreso y merecidamente premiadas.
Disfrutaremos de estos tres textos plácidamente, apreciando el interés que se han tomado para documentarse y acercarse acertadamente a la vida de nuestro pueblo, al mar, a sus tradiciones y oficios, más valorable si cabe por no residir aquí.
Su orgullo al recibir los ejemplares era notorio; fue una alegría ver disfrutar a estas personas por el resultado de su trabajo y de la sonrisa en su presente.
El aforo del salón de la Asociación Musical Virgen de la Barquera fue completado con creces, sabemos que parte del público no pudo acceder al encontrar la puerta ya cerrada.
Para no dejar nada en el olvido, llenaron las mesas de un piscolabis completo que fue gratamente degustado, departiendo relajadamente. Salió a colación el proyecto de la revista del taller de escritura y la posibilidad de aplicar en ella por primera vez, la mascota “Sinciu”, que podría ser un sello identificativo de nuestro ayuntamiento en cualquier actividad, de llevarse a cabo, sería pionero en la zona.
Muchas gracias amigos de la Asociación Musical Virgen de la Barquera, ha sido una tarde donde se palpaba la originalidad y emotividad, acompañada de la necesaria identidad cultural. Este municipio está a rebosar de creadores, tan solo con remover un poco, aparecen y demuestran la sensibilidad hacia la cultura, traerá buenos resultados a todos los niveles, en definitiva será un pueblo más vivo, a la espera de que el Ayuntamiento y todos nosotros, sepamos apreciar y reconocer a estos artistas y otras muchas personas que dedican su tiempo en favor del bien general, casi siempre en el anonimato.
Siempre se dijo que: “Hace más el que quiere que el que puede”, en este caso, quisieron, pudieron y deleitaron. ¡Enhorabuena a todos los componentes de esta asociación encabezada por su director!
Ángeles Sánchez Gandarillas ©
San Vte. de la Barquera
3 de diciembre de 2010
2 comentarios:
Yo he sido una de las personas que se tuvo que volver de la puerta por encontrarla cerrada y, después de leer tu crónica, estoy más convencida(si cabe) de que me he perdido uno de los grandes eventos culturales que últimamente prodigan en San Vicente.
Si en aquel momento sentí decepción por no poder estar presente, ahora, simplemente, me estoy tirando de los pelos por habérmelo perdido.
Felicidades Lns, hermosa crònica, que
se vive, se siente a traves de la placidez de tus letras. Feliz por tus logros.
Un abrazo navideño.
Verònica
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