sábado, 27 de abril de 2013

HASTA TU CORAZÓN.






- Quiero todo de ti.

- Ya lo tienes, ¿qué más quieres?

- Quiero lo que me falta: tu corazón.

-Mi corazón está ahí, sólo que está cerrado y no resulta fácil entrar.

- Pues yo quiero entrar, no quiero estar fuera.

- Entrar en mi corazón significa soportar los días malos y acompañar en los buenos. Reír llorando y llorar riendo. Encontrar grietas antiguas, y no que puedas meter el dedo en ellas, sino buscar tiritas y remiendos de cariño y ponerlos con dulzura. En mi corazón encontrarás miedos ocultos y firmes inseguridades, y no podrás combatir contra ellos, sino aliarte conmigo e intentar destruirlos a mi lado. Entrar en mi corazón significa dar calor cuando haga frío y viceversa.

Entrar en él exige tener paciencia y mimo cuando me haya equivocado, de pie al salir de la cama y esté insoportable, y también exige ser firme conmigo y bajarme los pies al suelo cuando mi ego me lleve muy arriba. Entrar en mi corazón significa que un día cualquiera, y sin que quizá tú lo entiendas, yo necesitaré volar muy alto porque el mundo se tambaleará a mis pies. Entrar en mi corazón no es fácil, y soy consciente de que tampoco será fácil mantenerse en él. Y después de esto, ¿tú quieres entrar en mi corazón?

- ¡Claro que quiero entrar!, sé que puedo entrar y mantenerme en él. Confía en mi. Dame la llave. Merecerá la pena.

- Pero... ¡¡¡ tú estás loco !!!  No tienes ni idea de dónde te estás metiendo.

- Tú tampoco... ¿Cuándo empezamos a volar hasta tu corazón ?

Susana Arobes Álvarez ©
3 de Abril de 2013

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